Integración de los conceptos título-valor y valor negociable: el valor mobiliario

Tribuna

Integración de los conceptos título-valor y valor negociable: el valor mobiliario

La posible integración de los conceptos de título-valor y de valor negociable choca con la dificultad de hallarnos ante conceptos heterogéneos. El concepto título-valor se reconduce, en última instancia, a la incorporación del derecho al documento, mientras el concepto valor negociable atiende, sobre todo, a la circulación del derecho.

​El valor mobiliario sería aquel derecho de contenido patrimonial, literal y autónomo, agrupado en emisiones o emitido singularmente, incorporado a un documento o a una anotación en cuenta necesario para su ejercicio y disposición, que legitima al tenedor del documento o al titular registral de la anotación a reclamar una determinada prestación del emisor (y en determinados casos de anteriores tenedores) y cuya transmisión no se halla sometida a las reglas de la cesión de créditos.

Con arreglo a lo expuesto, habrá valores mobiliarios representados mediante títulos (títulos-valores), y valores mobiliarios que no se incorporan a un documento sino a una anotación en cuenta (valores representados mediante anotaciones en cuenta).

Habrá valores mobiliarios susceptibles de transmisión o negociación generalizada e impersonal en un mercado financiero (valores negociables), y otros no susceptibles de dicha negociación, pese a lo cual su transmisión quedará sometida a la especial ley de circulación propia de los valores mobiliarios, distinta de la cesión de créditos.

La acción es en todo caso un valor mobiliario que, además, puede ser un título-valor (si se representa mediante títulos y no mediante anotaciones en cuenta) y que, en todo caso, será un valor negociable por cuanto que es susceptible de tráfico generalizado e impersonal en un mercado financiero.

Por contra, la participación de una SRL no solo no es un valor negociable, sino que ni tan siquiera es un valor mobiliario. Su transmisión queda sometida a las reglas de la cesión de créditos, con la peculiaridad de que debe instrumentarse en un documento público por imperativo legal

 

I. Forma de representación

Los valores negociables pueden representarse por medio de títulos o por medio de anotaciones en cuenta. Esta alternativa, por contra y salvo excepciones, no se ofrece a los valores no negociables, que solo pueden representarse mediante títulos. A su vez, determinados valores negociables (aquellos que pretenden estar admitidos a negociación en un mercado secundario oficial o en sistemas multilaterales de negociación) deben representarse necesariamente mediante anotaciones en cuenta. No obstante, tanto la representación de valores mediante anotaciones en cuenta, como por medio de títulos es reversible.

Existe, pues, una relación biunívoca, por un lado, entre valor no negociable y título, y por otro, entre valor negociable efectivamente admitido a negociación en un mercado secundario oficial, sistema multilateral de negociación o sistema organizado de contratación y anotación en cuenta. Solo los valores negociables (que en teoría son susceptibles de tráfico general e impersonal en un mercado financiero) pero no admitidos a negociación en un mercado secundario oficial pueden representarse, a elección del emisor, mediante títulos o mediante anotaciones en cuenta.

a) Valores representados mediante títulos (títulos-valores)

Es la forma tradicional de representación de los valores, en los que se incorpora el derecho a un documento, cosificando tal derecho y permitiendo la asimilación del régimen jurídico de los derechos al de los bienes muebles.

Los títulos-valores se clasifican del siguiente modo:

• Títulos al portador. Son aquellos títulos emitidos sin identificar a su titular. Se transmiten igualmente sin identificación de transmitente y adquirente, si no fuese por la necesaria intervención de fedatario público cuando no estén admitidos a negociación en un mercado secundario oficial y dicha transmisión no se efectúe con la participación o mediación de una entidad de crédito, sociedad o agencia de valores. Legitiman a su titular por la mera posesión del título.

• Títulos nominativos. Son aquellos que identifican plenamente al titular del derecho, único legitimado para reclamar la prestación a que se ha comprometido el emisor. Los títulos pueden ser nominativos porque así lo decide el emisor o por imposición legal. Este último es el caso de las acciones pendientes de desembolso íntegro, acciones cuya transmisión está sujeta a restricciones o que llevan aparejadas prestaciones accesorias. Igual sucede con ciertas acciones, necesariamente nominativas en virtud de disposiciones especiales (acciones de entidades de crédito, empresas de servicios de inversión, sociedades navieras, aerolíneas, sociedades de seguros, corredurías de seguros, sociedades anónimas deportivas, sociedades concesionarias del servicio público de televisión, etc.).

• Títulos a la orden. Son aquellos títulos por virtud de los cuales el emisor se obliga a realizar la prestación a favor de quien aparece en el documento como titular o a favor de quien éste indique (a su orden).

b) Valores representados mediante anotaciones en cuenta

Este sistema de representación se justifica por la necesidad de simplificar la negociación de los valores mobiliarios. La masificación de documentos acabó constituyendo una rémora para la rapidez y seguridad del tráfico, sobre todo en los mercados organizados. Para paliar este inconveniente, se ideó una forma de representación de los valores (anotaciones en cuenta) alternativa al documento, de más fácil manejo y basada en los mismos principios (irreivindicabilidad, sistema de transmisión distinto de la cesión de créditos, etc.). Con ello se consigue la «desmaterialización» de los títulos-valores, sustituyendo el documento al que se incorporaba el derecho por una mera anotación contable en un registro. Registro en el que se refleja la emisión del valor, su transmisión por título de compraventa, préstamo o similar, la constitución de derechos reales sobre el mismo y su posible extinción.

Los principios sobre los que opera el sistema son:

• Unidad de representación. Si se opta por este sistema de representación, todos los valores integrantes de una misma emisión han de estar representados mediante anotaciones en cuenta.

• Reversibilidad de la anotación en cuenta. La representación mediante anotaciones en cuenta es reversible y exige la previa autorización de la CNMV.

• Constitución de la anotación en cuenta mediante documento escrito. La representación de los valores mediante anotaciones en cuenta deberá reflejarse en un documento. A diferencia de los valores representados mediante títulos, su constitución se produce en virtud de la obligatoria elevación a escritura pública en el caso de tratarse de valores participativos y podrá ser la escritura de emisión. En el caso de valores no participativos la elevación a escritura pública será potestativa.

No obstante, hay que interpretar que no es potestativa la constancia de los valores anotados en cuenta en escritura pública cuando el requisito de otorgamiento de la misma viene impuesto por las normas sustantivas reguladoras del valor emitido. En este documento o escritura, además de la entidad encargada del registro contable, debe constar, con carácter general, la denominación de los valores y de la entidad emisora, número de unidades, valor nominal y demás características y condiciones de los valores así como aquellas condiciones particulares exigidas según la naturaleza del valor -por ejemplo, en materia de acciones, las condiciones establecidas por la LSC y por el RRM.

La escritura pública o el documento deben depositarse por la entidad emisora ante la entidad encargada del registro contable y ante la CNMV; en caso de que se pretenda la admisión de dichos valores a negociación en un mercado secundario oficial, en un sistema multilateral de negociación o en un sistema organizado de contratación deberá, además, depositarse ante el organismo rector de dicho mercado.

Depositada la correspondiente escritura pública o documento escrito en el que se describan los valores, se procede a la inscripción de los valores representados por medio de anotaciones en cuenta en el correspondiente registro contable.

• Fungibilidad de los valores. Los valores representados por medio de anotaciones en cuenta que correspondan a una misma emisión y tengan las mismas características, son fungibles. El titular registral (que aparece como tal en el registro contable) no es, por tanto, propietario de unos valores concretos, individualmente identificados, sino de una cantidad de valores de una determinada emisión.

• Legitimación registral. Transmisión por transferencia contable.

• Carácter ejecutivo de los valores. Es ésta una característica de especial importancia para los valores de crédito. En este supuesto, el título ejecutivo lo constituye el certificado de legitimación expedido por la entidad encargada del registro contable, en el que consta la identidad del titular y del emisor de los valores, su clase, valor nominal y número, referencia de registro y fecha de expedición. Los certificados de legitimación, a su vez, se integran mediante la copia del documento o escritura de representación de los valores mediante anotaciones en cuenta.

 

II. Forma de emisión y negociación

En función de estos criterios hemos de distinguir:

a) Valores mobiliarios emitidos singularmente

Se trata de aquellos valores que no se emiten agrupados en una emisión (o en serie, en terminología anterior a la LMV). Ejemplos clásicos son los valores cambiarios (letra de cambio, cheque y pagaré, si bien este último en ocasiones también es objeto de emisión en masa bajo la denominación de pagarés de empresa).

Su principal característica es que no son susceptibles de tráfico generalizado e impersonal por lo que no podrían ser calificados como valores negociables.

b) Valores emitidos en masa

Se trata de los valores agrupados en emisiones, lo que les confiere homogeneidad. Cabe dividirlos en valores negociables (admitidos o no a un mercado secundario organizado) y valores no negociables. Debe indicarse que no se exige que el valor esté efectivamente admitido a negociación en un mercado de índole financiera para considerarlo negociable. Ello permite distinguir valores negociables admitidos en un mercado secundario organizado y valores no admitidos en tal mercado (que, no obstante, serán valores negociables).

Fuente: Memento Sociedades Mercantiles


Amplíe esta información con:

Noticias
eBook Gratuíto
El título valor

El título valor

El título-valor -también denominado tradicionalmente título de crédito- puede definirse como aquel derecho literal y autónomo, incorporado a un documento necesario para su ejercicio y disposición, que legitima al tenedor del documento a reclamar una determinada prestación al emisor del mismo.

 

COMENTARIOS0

Desde Espacio Asesoría no disponemos de un servicio gratuito de asesoramiento, por lo que su comentario solo podrá ser respondido por otros lectores.

Si necesita una respuesta profesional, le recomendamos realice su pregunta desde el siguiente enlace, desde donde podrá establecer un contacto privado con un abogado.

comentarios
DESTACADO
NEWSLETTER
LIBRO RECOMENDADO
Claves Prácticas Jornada Laboral. Control horario Claves Prácticas Jornada Laboral. Control horario
EVENTOS

26

SEP

Jueves 26 de Septiembre, 10:00

Mapa de riesgos en protección de datos para departamentos de marketing (BARCELONA)

17

OCT

Jueves 17 de Octubre, 10:00

Curso práctico de auditoría 1. Enfoque de riesgos en la Planificación de la Auditoría

20

NOV

Miércoles 20 de Noviembre, 16:00

Contabilidad de empresas en dificultades y concursadas (MADRID)

evento propio
PUBLICACIONES MAS VISITADAS
Memento Social 2019

Memento Social 2019

Memento Fiscal 2019

Memento Fiscal 2019

Convenios Colectivos

Contenido Destacado
cerrar
Script Prueba
Integración de los conceptos título-valor y valor negociable: el valor mobiliario